CACHÉ
En la película aparecen varios casos de culpabilidad.
Quizás el más claro sea el caso de Georges que se siente culpable, aunque tarda tiempo en darse cuenta, de que el hijo de unos sirvientes que trabajaban para sus padres cuando era pequeño, llevara una vida difícil.
Una familia vive feliz con su hijo, Georges. Un día los sirvientes de esta casa a los que los dueños les tenían mucho aprecio, mueren por lo que los padres de Georges deciden quedarse con su hijo. Para Georges, el cual es hijo único, esto le supone un trauma ya que, a partir de ese momento, tiene que compartir todas sus cosas, incluido el amor de sus padres. Georges comienza a odiar a su nuevo “hermano” y decide deshacerse de él diciéndole a sus padres que escupe sangre. El problema es que estos no le creen por lo que tiene que recurrir al “plan B”: hacer que el “hermano” mate a un gallo consiguiendo así que este se llene de sangre y sus padres le crean. El plan surte efecto y los padres deciden deshacerse del hijo de sus sirvientes.
Los años pasan, la familia se olvida del niño, incluido Georges. Pero un buen día llegan a casa Georges (ahora casado y con un hijo) unas cintas, que muestran las entradas y salidas de él y su familia de su casa, las cuales están envueltas con unos dibujos que le hacen recordar a aquel niño que vivió con él durante una temporada. Gracias a una de las cintas da con este niño, ahora ya adulto, y comienza a sospechar que tal vez él es quien le envía las cintas pero el otro se lo niega rotundamente.
A partir de ese momento Georges empieza a revivir momentos de cuando era niño y vivía con el otro chico.
Mas adelante Georges conoce al hijo de su “hermano” el cual le culpa de la vida tan dura que tuvo su padre. Estas palabras hacen que él aun se sienta peor.
A parte de eso él le esconde cosas a su mujer. Cuando ésta se entera Georges se siente también culpable aunque siempre encuentra alguna excusa con la que justificar sus secretos.
Puede que Georges al hacer que el otro chico se fuera de su casa se sintió culpable pero su propia mente le hizo olvidar este hecho para que no acabase frustrado o deprimido, es decir, utilizó un mecanismo de defensa.
Casi al final de la película el hombre que vivió de pequeño con Georges llama a éste y delante de él se suicida. Días después Georges se encuentra con el hijo del difunto. El hijo ha ido a verle para ver que se siente cuando se tiene una muerte sobre la conciencia.
Está claro que no hace falta que el muchacho le diga estas palabras para que Georges se sienta culpable de la muerte del hombre, pero parece que al mencionarlo se da cuenta de ese sentimiento.
Otro personaje que se siente culpable es la esposa de Georges.
Una noche el hijo de Georges no regresa a casa. Él y su esposa se asustan mucho, en parte a causa de las cintas que están recibiendo, así que acuden a la policía y le cuentan lo sucedido con su hijo y con las cintas que les envían (aunque antes de eso ya habían denunciado lo de las cintas).
A la mañana siguiente su hijo vuelve a casa. El niño se había quedado a dormir en casa de un compañero y no había avisado. La madre le pregunta que porqué hizo eso pero su hijo se niega a contestarle hasta que al final le dice que la había visto con su jefe en un bar “tonteando”.
En la película no queda claro si esto es cierto o no pero la mujer no puede evitar sentirse culpable de los sentimientos de su hijo. Ella cree que ha hecho algo malo (aunque no sea así) y posiblemente la próxima vez tendrá más cuidado cuando esté con su jefe.
Respecto al psicoanálisis creo que si que habría sido un buen método para ver porqué Georges actuó de esta forma cuando pequeño y porque olvidó con tanta facilidad esa época de su vida. Pienso que el hecho de tener que convivir con otro niño de su misma edad y de tener que compartir sus juguetes, su cuarto, etc. hizo que sintiera celos de él. Pero tal vez lo que más celos le pudo producir fue compartir el cariño de sus padres sobre todo ahora que el niño era huérfano. En la película no parece que Georges tenga ninguna reacción “anormal” o actúe de forme extraña aunque si que muestra cierta desconfianza hacia su mujer que tal vez también tenga hacia las demás personas. Puede que el hecho de no confiar en la gente sea a causa del suceso que tuvo lugar cuando era un niño.
Creo que lo que más le atormenta a Georges no es, en este caso, la autoridad externa sino el superyo. El hecho de que lo sucedido con el otro chico tuviera lugar cuando éste era un niño hace que los demás (aunque no estoy segura de que sus padres u otras personas se enteraran) no le den importancia, lo vean como “cosas de niños”. Pero Georges desde el mismo momento en que lo hizo, aun quitándose a su enemigo de encima, sabe que lo que ha hecho no ha sido lo correcto. Es por eso que su mente mantiene en el olvido ese recuerdo como, como ya he dicho antes, mecanismo de defensa. Así el superyo no tiene nada con lo que atormentar a Georges hasta que las cintas de video y los dibujos en las que van envueltas le devuelven ese recuerdo y con él el tormento de antes el cual, con la muerte del hombre, se ve acrecentado.
Número Ocho!
martes, 3 de junio de 2008
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