miércoles, 30 de abril de 2008

Fuera del mapa

Hola chic@s,
como sabéis, hoy empieza un largo puente. Me voy por ahí, y no tendré internet donde estaré, por lo que no podré responder a vuestras preguntas para la redacción. Como no os lo había dicho antes, y aunque os dejé la tarea con tiempo suficiente para que os surjieran dudas, prolongo la fecha tope de la redacción hasta el viernes 9 de mayo.
Os aconsejo que volváis a leer detenidamente lo que no hayáis entendido bien, y reviséis por encima lo que os parece que domináis ya bastante, porque por algunos comentarios he notado que algun@s van un poco rápido ;-) Id redactándolo y apuntaros dudas, colgadlas aquí en esta entrada y os contestaré la semana que viene.
Si estáis interesados en volver a quedar, para charlar de estos temas, manifestaros los que queráis en esta entrada, y quedamos, que estaré encantada :-)
Os recuerdo la dirección a la que me tenéis que mandar el trabajito : florelle.dhoest@gmail.com
Que tengáis un feliz y fructífero "puente" !
Un abrazo.

domingo, 27 de abril de 2008

"La culpabilidad frena la crueldad"


Hola Chic@s, el objetivo de esta entrada no es tanto convenceros como descolocaros, con eso yo ya me daré por satisfecha, jeje.

Hoy os hablaré de otro libro :
Nosotros, lo hijos de Eichmann de Günther Anders, y viene al pelo para lo que estábamos comentando en la entrada anterior sobre la culpabilidad. Más o menos opináis la mayoría que la culpabilidad frena la crueldad, y me resulta sorprendente por lo que hablamos el día de la quedada, pero todo puede tener varias lecturas. Yo habia entendido que la actitud de Antonio se debía a un sentimiento de culpabilidad soterrado, con respecto a su hermano (culpable de no ser tan "bueno" como él, o sentimiento de inferioridad), y de alguna forma lo paga con Pilar, porque interpreta en su actitud de mujer abierta, trabajadora, que sale con sus amigas, un menosprecio por su parte, y se pone violento. Algunas personas me dieron la sensación de compartir esa misma visión, pero es lógico que no pensemos todos lo mismo. Aquí nadie tiene razón hasta que no argumente su postura, así que... a debatir ;-) !


Os voy a poner otro ejemplo claro de puesta en tela de juicio del sentimiento de culpabilidad como elemento garante del buen funcionamiento de la ley moral. El libro del cual os hablo es una carta de Günther Anders, intelectual judío alemán nacido en el 1902, a Klaus Eichmann, el hijo de Adolf Eichmann, uno de los responsables nazis del genocidio judío. En esta carta se hablan de muchas cosas, pero voy a ir a la cuestion que nos interesa, lo más rápido que pueda.

Adolf Eichmann fue juzgado pero no se disculpó nunca de haber planeado y dirigido esas masacres.
Y no porque fuera amoral (ser carente de sentido moral), todo lo contrario. Los nazis tenían un sistema moral cuyo principal rasgo era la obediencia (ciega) a la autoridad. Eichmann subrayó en su juicio la importancia en su vida del imperativo categórico kantiano (obedecer por deber : "no robaré" , y no por cálculo, por ejemplo : "si robo esto, me pillarán"). Los órdenes se deben de cumplir a raja tabla. Aquí no cabe la simpatía como respuesta moral.

Si Kant hubiese escondido un judío en su casa para protegerle y hubiese entrado la Gestapo preguntándole si escondía algún judío... ¿qué hubiese hecho Kant? ¿Mentir para cubrir al judío? No, porque no se debe mentir - y no se debe, categóricamente. Pero decir la verdad es entregarlo, y eso tampoco puede caber en la ética kantiana. ¿Qué hubiese hecho Kant? ¿Es diferente lo que hubiese hecho de lo que haríais vosotros, o de lo que creéis que se debe hacer?




Eichmann, obedeciendo ciegamente a sus superiores o a lo que le exigía la moral de su comunidad (los nazis) evitaba sentirse mal. Si entramos en su lógica, podemos articular lo siguiente : se debe obedecer a los mandamientos nazis, y eso por encima de TODO. Una de las normas es exterminar los judios. Si los extermino, obedezco a la órden y el sentimiento de culpa no puede aparecer, ya que éste nace de la tensión entre lo que quiero yo y lo que me dice de hacer la autoridad. Si sólo escucho la autoridad, no dejo que aparezcan respuestas humanas con la simpatía y el respeto.

Claude Eatherly fue un piloto que lanzó bombas sobre Hiroshima. La sociedad americana lo vió como un héroe, pero él se sintió culpable, tan culpable que lo internaron como a un loco - lo que le pasaba era normal, sentirse mal por haber matado a inocentes, pero esos asuntos, mejor mantenerlos en la oscuridad y no darle voz al asunto. Tenía el sentimiento de culpabilidad hypertrofiado, en ese caso, lo contrario que Eichmann. Estaba asumiendo su delito, y sus consecuencias, pero a un nivel destructor.


Parece que la culpabilidad no puede dosificarse : o no aparece y evita el sentirse responsable, o nos ahoga, no nos deja vivir. Pocas veces aparece la culpa como elemento positivo dentro de la moralidad. ¿Qué opináis de esto?

¿Podéis imaginar, o conocéis otras concepciones de la moralidad, no basadas en la culpabilidad? Después de conocer estos casos que os acabo de plantear, ¿seguís pensando que la culpabilidad es necesaria para mantenernos de forma sana en el marco de las relaciones humanas - si es que lo pensabais antes? Argumentad vuestras respuestas.

Un saludo :-)


miércoles, 23 de abril de 2008

El cielo estrellado sobre mí, y la ley moral dentro de mí


Hola bloger@s, ¿cómo estáis?

Hace tiempo que quería hablaros de un libro, el de Humanidad e inhumanidad de Jonathan Glover. En ésta obra, el autor recorre unos acontecimientos importantes (y sangrientos) del siglo XX interpretándolos en clave moral y psicológica. Me explico.



Cuando pensáis en el genocidio judío de los nazis, en Hiroshima, en la China comunista de Mao, incluso en la guerra de Kosovo, más reciente ¿qué podríais decir en cuanto humanidad o inhumanidad? Se trata, en los casos citados, de empresas llevadas a cabo por el hombre pero también , y sobre todo, contra el hombre.



Todos los días nos pasa viendo las noticias, aunque claro, nos pasa cada vez menos porque nos hemos acostumbrado a ello. 12 muertos en Irak, 60 en la franja de Gaza. Muertos por bombas, por tiroteos, misiles, pero esos objetos los manipulan seres humanos. Aquí parece que no pasa, que nunca pasará. Somos demasiado jóvenes, no vivimos la guerra civil en España, pero eso también pasó aquí - y he nombrado la Guerra Civil por ser un ejemplo claro y reciente, pero han habido muchas guerras aquí también (de religión). Podríamos extendernos bastante sobre este tema, pero tampoco es el objetivo principal de esta entrada.



Vayamos al grano. Vivimos en un mundo de tecnologías, de rapidez, de comodidades extremas (aunque la mayoría de la población no goza de ello, incluso muere por ello). Kant pensó, en su época, que a la vez que había progreso tecnológico (no olvidemos que la Ilustración fue un tiempo de grandes avances científicos), el hombre progresaba moralmente. Sin embargo, y esto parece un topicazo (seguramente lo sea), nos seguimos matando, y no sólo con armas o a distancia (lo que parece, facilita la matanza), sino a sangre fría. ¿Cómo puede ser que el ser humano, con la concepción tan elevada que tiene de sí mismo como animal moral cometa atrocidades a otros seres (humanos y no humanos, también torturamos animales). Os remito al blog de Silvia (columna de la izquierda), dedicado a la tortura. Es muy interesante, váis a aprender un montón de cosas ;-)



La identidad moral se basa, según Glover, en respuestas humanas : la simpatía y el respeto. Las respuestas humanas son el núcleo de la humanidad; si no existen, es decir, si no nos comportamos decentemente con los demás, sólo por interés propio, y perdemos de vista el respeto o la simpatía, entonces nos volvemos inhumanos. Hay muchas formas de inhibir las respuestas morales, existen mecanismos psicológicos - muchos de ellos se han podido desenmascarar estudiando la psicología de la guerra.



Un ejemplo : el lenguaje. Para que los soldados maten a sus víctimas hace falta "entrenarles". Probablemente si os doy a alguno una pistola y os digo de disparar a los compañeros y profesores de vuestro instituto, nadie lo haría. Posiblemente, porqué pensaréis "no, son seres humanos como yo, ¿cómo voy a matarles?". Bueno. Pero si hubiese alguna forma de despojar a esos seres humanos de su humanidad, resultaría menos difícil. En eso consiste la humillación, el humor negro utilizados en los campos de concentración, o cárceles. Si te meten en la cabeza que vas a dispararle a un parásito, a un negrata de mierda o algo parecido, ya habrá un abismo entre tú y tu víctima, y es poco probable que surjan respuestas morales como la simpatía o el respeto. No podrías sentirte culpable de tu gesto.



Otro ejemplo (ya lo tocamos en su día) : la distancia. El bloqueo naval es ya una forma de matar a distancia. El hecho de no matar cuerpo a cuerpo ya hace diluirse el sentimiento de responsabilidad (blog de Toni), pero aparte en el caso del bloqueo naval, las muertes son negativas, o sea, que la gente que muere es por hambre, no porque los hayas matado directamente. En este contexto tampoco pueden surgir las respuestas morales.



¿Porqué os estoy hablando de todo esto?


Hemos visto la culpabilidad en torno a situaciones en las cuales no deberíamos sentirnos culpables. Es el caso de muchos de entre nosotros. Nos sentimos culpables a la mínima, a veces sin haber hecho nada, y eso nos autodestruye - podemos llegar incluso a destruir al otro (Te doy mis ojos). Para Nietzsche, un invento de los sacerdotes, para mantener a la humanidad débil y decadente. Para Freud, un mecanismo de miedo a la autoridad interiorizado y fomentado por el superyó, que produce en malestar en el individuo y por extensión en la sociedad. Pero podríamos pensar que la culpabilidad puede ser un arma que nos ayude a mantenernos unidos "humanamente", como preservativo contra la crueldad... Ésta no es la visión de Glover, ya que la identidad moral se basa más bien en sentimientos positivos (respeto y simpatía).

Nuestra concepción moral "heredada" se basa en principios morales que, si no respetamos, desencadenan en nosotros sentimientos como culpabilidad o vergüenza. Los principios morales son los que hinchan de contenido las diferentes declaraciones de derechos humanos (derechos y deberes). Bajo esta concepción late el binomio castigo-recompensa. Alguien que actúa "bien" es enseguida recompensado, y alguien que actúa "mal" es mal visto, condenado.




  • "El cielo estrellado sobre mí, y la ley moral dentro de mí " es una conocida frase kantiana. ¿Cómo interpretáis esta frase? ¿Qué papel creéis que tiene para Kant la moralidad?

  • Con referencia al último párrafo ¿Os parece una descripción adecuada de la moralidad que tenemos hoy en día? ¿Añadiríais, quitaríais algo?

  • ¿Os parece que la culpabilidad puede servir de freno a la crueldad? ¿Pensáis que las respuestas humanas tienen que fundamentarse sobre otra cosa que la culpabilidad?

  • Pensad en un caso en el cual esa concepción de moralidad resulta nefasta para el mantenimiento de la humanidad en las relaciones sociales. Os daré 4 pistas : te, doy, mis, ojos ;-)

viernes, 18 de abril de 2008

Te doy mis ojos y mucho viento


Hola Chic@s,
qué tal? Os habeis ido hace escasos minutos (estaréis por ahí comentando vuestras impresiones). Os digo yo, y luego colgáis algo vosotros, vale :-) ?
A mí me ha parecido muy enriquecedora la experiencia de veros, poner caras a esos pseudónimos que escriben conmigo este blog. Lo único que he echado en falta es el tiempo (muchos teníais que iros) y la poca soltura de algunas personas (aunque algun@s no habéis tenido mayor problema en hablar). El hecho de que procedáis de institutos diferentes y forméis un gran grupo (12 !!!) puede haber sido un poco "freno". En todo caso, espero que hayáis disfrutado (en algún sentido) de la quedada.
Bueno, no os pondré tarea para este fin de semana, menos que comentéis algo de la quedada. Criticadme eh, que no se os quede nada en el tintero (o teclado) !! :-) Espero que también penséis cosas buenas (jajaja).
La semana que viene, a mediados, volveréeéé :-D

Un abrazo

miércoles, 16 de abril de 2008

Querido Viernes !

Hola a tod@s, tengo unas ganas ya de veros... aaaayyy !!!
Pues no llevaré nada amarillo fosforescente, como me ha sugerido algun@ por ahí en los comentarios, más que nada porque no tengo nada de ese maravilloso color, tan noventero. He pensado que llevaré un paraguas negro, recordando la imágen de mi perfil - que por cierto es un cuadro de Magritte titulado Las vacaciones de Hegel. Os explicaré la historia de ese cuadro. Espero que no llueva porque sino habrá más de una con un paraguas negro :-D
Tenemos una sala reservada en la facultad, pero puede que vayamos a mi casa porque no funcionó el video con otra compañera, y aparte en mi casa estaremos más cómodos, creo que será más familiar. Voy a ver lo que se puede hacer, en todo caso quedamos a las 16h el viernes en el metro de facultades, salida Historia Geografía. Sed puntuales por favor :-)
El teléfono de emergencia es éste : 678068432.
Nos vemos el viernes, seguid comentando en el blog, que veo que hay bastante gente que se ha "descolgado". No olvidéis que cuenta para la nota, y sobre todo que todo lo que os cuelgo podéis (tenéis que) utilizarlo en vuestra redacción. Si lo tenéis bien trabajado ahora, será más fácil para vosotros a la hora de redactar :-)

domingo, 13 de abril de 2008

El cuerpo habla - la Elisabeth von R. de Freud

Freud tuvo una paciente que sufría de dolores en las piernas y caminaba mal. Estamos hablando del caso de Elisabeth von R. - os dejo el link del estudio a la izquierda, en la columna de los vínculos, por si os interesa el tema.
Freud estudió medicina, pero no encontró ninguna causa física del malestar de su paciente. Aparte, un colega de trabajo suyo le había "pasado" la paciente, a la cual habían etiquetado "histérica" (como a muchas mujeres de la época que sufrían crisis de rebelión a la autoridad masculina, que fuera la del padre o la del esposo). Resulta que, ahondando en su pasado, en sus recuerdos (básicamente ése es el método psicoanalítico : interpretar, a través del lenguaje, el pasado del individuo porque se cree que ahí está la clave), Freud encontró que la mujer tenía un deseo frustrado que le estaba marcando mucho. Su hermana había muerto y, al enamorarse de su cuñado y quedar el terreno "libre", se culpabilizó de tan sólo pensar en la posibilidad de ocupar el lugar de su difunta hermana. Si vamos más allá de lo correcto o incorrecto, conectamos directamente con las tésis del Malestar en la cultura, que ya vimos hace unas semanas. Me explico : el cuñado ya no es cuñado si la hermana muere, y la especie de prohibición cultural (¡y cristiana!) de "no amarás al esposo de tu prójima" (y ¡menos si la prójima se trata de tu hermana!) parece caerse por su propio peso, ya que el ex-cuñado no es esposo de nadie. Probablemente el amor que sentía la señorita Elisabeth estaba ahí ya antes de la muerte de su hermana, y el deseo estaba totalmente soterrado en el inconsciente. Pero al morir la hermana, cae un velo, una barrera, aunque sigue la presión del superyó. Parece que hay normas culturales, necesarias para el funcionamiento de la sociedad, que van en contra de lo que quiere el yo, y el ello (sede primaria del individuo donde rigen los deseos inconscientes); entra entonces en juego el sentimiento de culpabilidad que ya conocemos (os remito a la entrada del sábado 5/04 "Vuelta a Freud").
La paciente no es capaz de formular aún su malestar, en su lugar habla su cuerpo, paralizándose parcialmente. ¿Cómo explicaría Descartes ésto, si el cuerpo y la mente son dos áereas que conviven pero funcionan separadamente? ¿Pensáis vosotros que están conectados? ¿Pensáis que hay enfermedades psicosomáticas? Pensemos en el fenómeno del embarazo psicológico (mujeres que desean un niño y presentan síntomas del embarazo, sin tenerlo).
Nietzsche habla de los hombres enfermos y decadentes, y no precisamente en un sentido figurado. Para él, la razón es la razón del cuerpo, la razón vital. Los hombres resentidos, culpables, o que se sienten como tal, presentan síntomas fisiológicos decadentes. El Superhombre nietzscheano integrará en su vida tanto el placer como el dolor - ya que el dolor forma parte de la vida -, pero en todo caso será un hombre vivo, que goza de buena salud, activo, creativo, un hombre de "pies ligeros", que baila.

Blade Runner : las otras mentes



Hola pequeños filósofos, ¿cómo va el fin de semana?


Tenéis que poneros al día eh, que no veo yo mucha actividad por el blog (algunos sí parecen fieles a nuestras citas semanales, espero que os siga interesando el tema).


Hoy desarrollaremos ciertos aspectos de las conexiones entre culpabilidad y cuerpo. Pero para entrar en el tema, os hablaré primero de la relación entre nosotros y las otras mentes - cuestión crucial para entender emociones morales como la culpabilidad - y para ello me referiré explícitamente a la película Blade Runner.


Con René Descartes, filósofo francés a quién debemos El Discurso del Método y las Meditaciones metafísicas entre otras cosas, se escinden del todo el alma y el cuerpo. Sin embargo, el rechazo del cuerpo es un tema antiguo; Platón hablaba de un filosofar como aprender a morir, en el sentido de deshacerse del cuerpo, que nos podía engañar a través de los sentidos. Las Ideas platónicas de Lo Bello, Lo Verdadero, Lo Justo son inalcanzables para nosotros mientras no rechazemos las informaciones que recibimos a través del cuerpo. Esta concepción está ligada con la obsesión antigua por la permanencia : a través de los sentidos podemos captar los cambios pero no la unidad, lo que permanece.


La época de Descartes es una época de grandes cambios y convulsiones. Las verdades teológicas (teo, de Dios), antes firmes e indubitables, se ponen en cuestión. Si lo que era seguro antes se tambalea, tenemos razones para dudar de todo; Descartes radicalizará la duda. Supongo que habréis estudiado en algún momento el Cogito. Básicamente, parte el filósofo francés de que lo único de lo cual no puede dudar es de sí mismo como cosa pensante (Pienso, luego existo - para que haya duda, tiene que haber alguien que dude), y a partir de ahí derivará la estructura bipolar del mundo : res extensa (las cosas físicas) y res cogitans (las cosas pensantes).



¿Habéis visto Blade Runner? Es una película de ciencia ficción estadounidiense, dirigida por Ridley Scott, estrenada en 1982 y basada en la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
Deckard es un Blade Runner : forma parte de un cuerpo de policía especial, encargado de "retirar" a los replicantes, androides illegalizados en la tierra que se asemejan a los humanos pero carecen de respuesta emocional. Deckard ejecuta su trabajo sin grandes escrúpulos, ya que sólo se trata de "matar" máquinas. Pero la cosa empieza a complicarse cuando conoce a Rachael, una replicante experimental : su cabeza está llena de recuerdos. Es como si a Frankenstein le hubiesen incorporado una vida anterior "falsa", simulando que ha tenido pasado. Por lo tanto, Rachael resulta ya del todo confundible con cualquier persona, cuesta de creer durante toda la película que es sólo una máquina, aunque su rostro muestre constantemente frialdad.




El nombre del protagonista, Deckard, "suena" casualmente parecido a Descartes (sobre todo pronunciado en "versión original", algo así como decart), y es que la película trata muchos temas cartesianos, uno de ellos el de las otras mentes. Presuponemos muchas veces que los demás piensan como nosotros, o por lo menos que sienten emociones parecidas a las que sentimos. Sino, no podríamos entender algo como la compasión. Cuando decimos que compadecemos a alguien, es que lo entendemos; no hemos pasado por la experiencia dolorosa de perder a un hijo en un accidente de tráfico, porque no nos ha pasado, a lo mejor ni siquiera tenemos hijos... Pero intentamos imaginarnos lo que sentiríamos en ese caso, y parece que lo entendemos, que comprendemos a la persona


¿Cómo llegamos a la afirmación de que entendemos lo que un X siente? Tendríamos que tener alguna forma de conectar las emociones del otro con las nuestras, para poder comparar. Eso es imposible, no hay nada como una máquina que nos muestre las emociones de los otros, y si eso existiera, sólo veríamos la cara externa, por decirlo de alguna forma, de un proceso interno. Algo así como la cara externa de una emoción puede ser la conducta de la persona. Si alguien llora, pensamos inmediatamente que esa persona está triste, o en todo caso mal. También se puede llorar de alegría : otros rasgos nos lo indican, como una sonrisa franca, un brillo especial en los ojos, el tono alegre de la voz, etc. La corriente psicológica del behaviorismo (Behaviour significa conducta, comportamiento en inglés) o conductismo parte del análisis del comportamiento del paciente y lo explica en términos de estímulo-respuesta. Pero nunca podemos estar seguros. La conducta puede ser bastante explícita pero nunca tenemos experiencia directa de los contenidos mentales de otra persona.



Otro problema que plantea Blade Runner es qué es es lo que nos hace humanos. Descartes diría que el ser humano es el único "espacio" donde coinciden la res extensa y la res cogitans : somos seres físicos pensantes. Por lo tanto, los animales son como autómatas, no tienen alma, ni intelecto. Su cuerpo (el nuestro también) funciona como una máquina. Y aunque nosotros tengamos mente, no hay ninguna influencia, ninguna interacción entre las dos cosas. Por lo tanto, Descartes no puede explicar las enfermedades psicosomáticas.



*¿Qué sabéis acerca de esa enfermedades? Buscad psycho y soma, las dos raíces griegas del adjetivo psicosomático.


*¿Cómo definiríais al ser humano? ¿Dónde estaría el límite entre lo humano y lo no humano? Descartes habla de inteligencia como característica humana (divina también, ya que Dios es la res cogitans por excelencia, es sólo substancia pensante). Aristóteles nos definió como "animal político", ya que solamente en sociedad podemos realizar su plenitud humana.


*Pero también se puede hablar de la empatía, o de la capacidad de sentir ciertas emociones como criterio de lo humano. De hecho, la película también se puede ver como el proceso de humanización del replicante Roy. No os cuento el final si no lo habéis visto, pero si es que sí (es un clásico, tenéis que verla, y estoy segura de que os gustará), entenderéis perfectamente a lo que me refiero.


*Pensad en problemas concretos derivados de ese debate, como los que surjen en el campo de la inteligencia artificial. Por ejemplo, cuando juega una máquina contra un jugador de ajedrez, esos nuevos robots que imitan conductas derivadas de emociones humanas (de hecho, las campañas publicitarias que los anuncian utilizan frases engañosas como "tu perro hace wuaou-wuaou cuando se siente triste").

viernes, 11 de abril de 2008

Viernes 18, 16h

Hola a tod@s :-)
Ya tenemos un aula reservada para el viernes que viene (18/04). Me ha preguntado alguno/a qué tenéis que traer : si queréis apuntar algo, papel y boli, lápiz o similares... Quedaremos a la salida del metro de facultades a las 16h, ¿vale? Salida del metro Historia/geografía.
Para la cuestión de los comentarios, tenéis que tener una cuenta google, y para colgar un comentario es necesario que os registréis cada vez, porque lo he restringido para que no se pueda comentar anónimamente. Yo también tengo que registrarme cada vez, eso no es un problema... Sí es más inquietante que aún así no podáis colgar comentarios. Utilizad Firefox antes que Internet Explorer como navegador, ya que éste último da muchos problemas.
A malas, si no conseguís solucionarlo, ya os dije que no veo ningún inconveniente en que me mandéis al mail lo que se os ocurra ;-)

jueves, 10 de abril de 2008

¡Nos os durmáis en el diván... !

Hola chic@s, hace ya bastantes días que os puse faena y no veo grandes reacciones. Espero que no sea por problemas del Blog, porque cambié la configuración y va mejor (o eso parece). Os quiero colgar más cosas pero hasta que no contestéis, estoy un poco estancada. Si tenéis algun problema, comentádmelo ;-) Os recuerdo mi dirección de correo electrónico : florelle.dhoest@gmail.com
¿Habéis podido ver alguna película? ¿La de Te doy mis ojos o la de Caché? Por el título mismo del Blog, ésta debería ser la dinámica. Te doy mis ojos podéis conseguirla en cualquier videoclub, Caché es más difícil de encontrar. Venga chic@s, ¡ánimo! :-)
Voy a reservar la sala para el viernes que viene, no puedo esperar mucho más tiempo.
Saludos y hasta pronto 8-)

sábado, 5 de abril de 2008

El anillo de Gyges o matar a un Mandarín chino

Hola otra vez, este sábado me siento muy inspirada...

Bueno, antes que nada, deciros que los
blogs que tenéis en la columna izquierda son los de mis compañeros, que están muuuy bien hechos y os pueden resultar útiles (a nivel personal, también para completar con este blog) ya que tratamos todos problemas complementarios : la responsabilidad, la suerte moral, la autoridad... etc. A lo mejor alguno de vosotros ha tenido ya la curiosidad de pinchar los enlaces, y sino, pues ya sabéis ;-)

¿Habéis oído hablar del
anillo de Gyges? En el segundo libro de la República de Platon, recurre Glaucón a esa leyenda para apoyar la tésis según la cual no aplicamos la ley moral por y en sí misma. Un pastor estaba estupendamente con sus ovejas, en su prado o donde fuera. Una tormenta se desató y se abrió una grieta; el pastor se metió en ella y encontró un anillo, del cual se aproprió (es un relato mitológico, chic@s). Fue descrubiendo que al girar el anillo, se volvía él invisible para los demás. Gracias a ello, pudo seducir a la reina, conspirar con ella contra el rey, matarlo y hacerse con la corona. Glaucón sostiene que cualquiera en posesión de tal anillo transgrediría las normas morales, ya que nadie le vería, nadie podría acusarle. Es una forma de decir que la ley moral se aplica por mierdo a los demás, por lo tanto a la autoridad externa. Y vosotros, si tuviérais un anillo de Gyges, ¿qué cambiaría en vuestra conducta moral?

Carlo Ginzburg, un historiador italiano nacido en el 1939, recoge en su artículo "Matar a un mandarín chino" (en Ojazos de madera) ciertas implicaciones morales de la distancia, paseándose por textos de filósofos y/o literatos clásicos como Aristóteles, Diderot, Adam Smith o Chateaubriand. No voy a resumirlo aquí, aunque si os interesa el tema, puedo pasaros el texto (es cortito, muy claro y sobre todo descolocador, interesantísimo). Básicamente plantea el dilema, llevado a su extremo con el invento de la bomba atómica, de las implicaciones morales de la distancia (física y temporal). En un momento dado de El sueño de Cassandra (película de Woody Allen), los protagonistas tienen que matar a un hombre que desconocen, y casualmente topan con su futura víctima horas antes del asesinato. Y, ¿qué pasa? que ya no pueden. Raskolnikov, en Crímen y castigo (libro de Dostoievski), también tiembla al matar a la vieja, aunque llevaba planeando friamente el asesinato bastante tiempo. Cuando estamos lejos de nuestra víctima, cuando no la tenemos delante, podemos actuar fríamente. Pero el cara a cara hace surgir el sentimiento de culpabilidad. Dice Diderot en Carta sobre los ciegos para uso de los que ven:

"Análogamente, no dudo de que, de no ser por el miedo al castigo,
muchos estarían más dispuestos a matar a un hombre a una distancia tal que se le viera como una golondrina que a degollar a un buey son sus propias manos. Si tenemos compasión por un caballo que sufre y aplastamos a una hormiga sin sentir escrúpulo alguno, ¿no será porque nos anima el mismo principio?"

Matar a un hombre en París e irse a China (situación hipotética planteada por Diderot) resulta más fácil que hacerlo y quedarse en el mismo sitio. La distancia física facilita el olvido o la ausencia de concienca moral. Matar a un Mandarín chino, desde casa, con apretar un botón, es aún más fácil, porque
no veo, no conozco a mi víctima. La distancia temporal también puede actuar como narcótico. Crímenes del pasado no nos escandalizan ya - y quizás no nos hayan escandalizado jamás.

En todo caso, se puede esquivar la autoridad, la mirada de los demás, el juicio del otro, con la distancia (física o temporal)
pero nunca el superyó (por volver a Freud)... a menos de que nos engañemos. Hombres como Eichmann, quien planeó la Solución Final (plan de exterminio de todos los judíos), actuó aparentemente sin escrúpulos. Fue inhumano pero obedeció a sus superiores, sin ponerse en cuestión. No tuvo culpabilidad, no sintió remordimientos. Parece que obedeció a una moralidad diferente, también se puede pensar que no tenía moralidad, aunque él dijo haber actuado siempre según las órdenes.

Y vosotros, ¿os consideráis ejemplares, en tanto que
seres morales? ¿Pensáis tener algo parecido al superyó? ¿Tenéis el sentimiento de culpabilidad hypertrofiado?

Vuelta a Freud : el sentimiento de culpabilidad

Hola a tod@s, hoy vamos a volver un poco sobre El malestar en la cultura de nuestro amigo Sigmund. El texto cuyo enlace os facilité es complejo, sobre todo porque Freud, como muchos autores, tiene su propio vocabulario. Os he dejado bastante tiempo para que lo leáis y os comáis la cabeza, pero os daré pistas de lectura recogidas en algunos puntos, sobre todo centrándonos en los aspectos filosóficamente relevantes (podríamos entrar más en su teoría, pero eso ya es más de psicología, y nosotros queremos ir a lo propiamente moral de la cuestión):

  • La cultura, según Freud (y según mucha más gente), releva del ámbito pura y exclusivamente humano - los animales no tienen cultura. Ésta nos protege de la Naturaleza (por ejemplo, nos organizamos para construir diques en contra de la violencia del mar) pero también de nosotros mismos. Las relaciones humanas necesitan estar reguladas, y ése papel lo efectúa la cultura.
  • ¿Porqué han de estar las relaciones humanas reguladas? Ciertas teorías contractualistas (de "contrato") postulan el orígen de las sociedades del siguiente modo : los hombres se sentaron un día para elaborar felizmente un contrato y se organizaron en sociedad (mi explicación es una caricatura). Eso implica una visión del hombre "naturalmente bueno".
  • Pero, escribe Freud : "[...]el hombre no es una criatura tierna y necesitada de amor, que sólo osaría defenderse si se la atacara, sino, por el contrario, un ser entre cuyas disposiciones instintivas también debe incluirse una buena porción de agresividad."
  • Freud cambió varias veces su teoría sobre las pulsiones del hombre. Si tenéis ocasión de leerle, os encontraréis con su teoría de las pulsiones egoístas (las que se ocupan del yo) y sociales, por ejemplo. Pero cuando reflexionó sobre la guerra (murió en el 1939, por suerte no conoció los campos de concentración pero tuvo que partir al exilio cuando Austria se anexó a la Alemania nazi, ya que Freud era judío), su pesimismo cultural le llevaba a pensar que el hombre no podía evitar la guerra, e incluso que ése fenómeno se repetiría, por su naturaleza moral. Entonces empezó a hablar de Eros y del instinto de muerte; entenderlos nos resultará particularmente útil para acercarnos a su concepción del sentimiento de culpabilidad.
  • Parece que el hombre no llega a ser feliz, Freud habla de un malestar en la cultura, y lo atribuye en gran parte al sentimiento de culpabilidad.
  • Eros es el instinto de autoconservación que tenemos, pero también postula Freud un instinto de muerte. Los dos se combinan, nunca se dan el uno sin el otro y animan biológicamente cualquier organismo, por lo tanto también el hombre.
  • El instinto de muerte, de destrucción, es algo que muchos analistas se negaron a creer. Pues Freud piensa que eso les pasa a los que siguen viviendo en los cuentos de hadas: no quieren asumir la verdadera naturaleza moral del ser humano. El ser humano es también agresivo, pero esa agresividad puede servirle a Eros si está dirigida hacia fuera. Si la violencia la ejercitamos sobre los demás, es una forma también de conservarnos.
¿Qué pasa cuando la cultura une a los individuos para vivir en sociedad? Que eso requiere de la represión de ese instinto. Pero con ello, el instinto no desaparece, es simplemente sofocado, asfixiado pero aún vivo, coleando. Para seguir viviendo en acorde con la cultura, el hombre tiene que transformar ese instinto:

  • El instinto de muerte, al no poder actuar hacia fuera, se queda y actúa dentro. Nos quedamos frustrados, ya que no podemos ( no debemos) dominar lo exterior (el poder de destruir lo que hay fuera se asemeja al poder dominar la Naturaleza, nos da seguridad).
  • Por lo tanto, el yo se agrede a sí mismo. A la autoridad exterior podemos ocultarle nuestros instintos y hacerle creer que no hemos querido nunca acostarnos con nuestro padre o madre siendo niños (complejo de Edipo - o de Electra), pero no podemos hacer lo mismo con nuestro superyó, esa instancia inventada e impuesta por la cultura que, dentro de nosotros y para nosotros, ha interiorizado gran parte de las conductas llamadas "morales". El súperyo actúa con violencia sobre el yo, de la misma forma que al yo le hubiese gustado agredir a lo exterior - pero no pudo hacerlo, ya que el instinto de muerte choca con la cultura.
  • El sentimiento de culpabilidad freudiano es eso, la tensión entre el superyó y el yo, sometido a éste, pero que no puede negar del todo su instinto destructivo.
Por lo tanto, el sentimiento de culpabilidad no es exclusivo de las personas que hayan actuado "mal". En vuestros comentarios del principio, solíais hacer referencia a situaciones en las cuales habíais actuado mal - o eso creíais. Eso, más bien, lo llamaría Freud remordimiento. La culpabilidad puede nacer en la sóla intención "malévola".

¿Cómo queda
la moralidad en todo esto?

La conciencia moral parte de la renuncia instintual, que nos ha sido impuesta desde fuera. Obedecemos a esas exigencias exteriores por miedo a renunciar al amor de la autoridad (en psicoanálisis se explica eso por la persistencia en la edad adulta de la figura paternal autoritaria, a la cual tanto amamos como odiamos, y esa tensión infantil e inicial puede perdurar en el tiempo, si no se resuelve), y en teoría, al cumplirlas, deberíamos "estar en paz". Pero el superyó sí está enterado de nuestros más "sórdidos" deseos y nos vigila...
La conciencia moral equivale en Freud a la
predisposición a sentirse culpables. Estamos bien lejos del imperativo categórico kantiano, que postula una objetividad moral.
Freud pensó que un progreso cultural (muy en boga en su época, el pensar que como había progreso científico claro, en un plano humano la analogía era evidente - no olvidemos que hacia el final de la vida de Freud, se utilizaron los descubrimientos de su amigo Einstein para fabricar la bomba atómica...) iba en contra de la felicidad del individuo: "el precio de la cultura reside en la pérdida de la felicidad por aumento del sentimiento de culpabilidad". No pensemos con esto que nos está
exculpando (disculpando) de los casos de conciencia de culpabilidad (los remordimientos, o sentimientos de culpa "normales", cuando hemos hecho algo "mal").
Se le puede plantear al Freud el problema de la frontera entre el sentimiento "normal" de culpabilidad y el no-normal. En todo caso, su teoría apunta a una exageración de las situaciones en las cuales nos sentimos culpables : nos sentimos más culpables de lo que tocaría.

Espero que entendáis mejor a Freud a través de éstas aclaraciones. A mí me interesa bastante el tema, pero muchos no quieren ni entrar en el juego por la no-cientificidad del asunto. El filósofo Karl Popper decía del psicoanálisis (y de las teorías marxistas) que no es una ciencia ya que ese saber no es contrastables. Decía que un psicoanalista o un marxista, al leer un periódico, veía en cualquier caso "confirmaciones" de su teoría. Es un poco cierto. Yo, que me considero bastante afín a las teorías psicoanalíticas, veo la vida bajo ese prisma. Y concedo que no es una ciencia en esos términos. Hay cierta diferencia entre el enunciado "las nubes están formadas de agua condensada" y "Pablo tiene tendencias agresivas porque no ha superado su complejo de Edipo". Tampoco se trata de convenceros, ni mucho menos. Esto es una presentación, vosotros ya elejiréis, o ya
sentiréis si os ha tocado alguna fibra o no, y de qué modo.
Wittgenstein (otro filósofo) decía que la vida no se puede ver sino a través de filtros. Bueno, pues éste es un filtro más, y quizás no resida tanto su valor en el de veracidad sino en el de validez. Puede que no sea cierto (no es más que una interpretación) pero me puede
servir el pensar el sentimiento culpabilidad así para poder deshacerme de él. ¿Qué pensáis vosotros?

Cuestiones técnicas


Hola chic@s, ¡dos cosillas!

Primero disculpadme por el tema del difícil o imposible acceso al blog o a los comentarios, estaba mal configurado, lo he cambiado y ahora si tenéis cuenta google podréis comentar registrándoos con esa cuenta. Si no tenéis una, hacérosla por favor, es un momento. Lo único que os pido es quedaros con vuestro pseudónimo, para la discusión "filosófica" y para poder seguiros (en vista también a la puntuación). Por eso no está en las opciones del blog permitir los comentarios anónimos, sería un follón.

Segundo, la quedada. Intento teneros en cuenta a todos, pero no puedo tampoco ajustar a todo el mundo. Lo de las horas de salida del instituto es muy importante, pero lo de si alguien tiene médico o conservatorio o cosas semejantes, aunque se trate de haceros coincidir a todos, entended que son argumentos de menos peso que el de las horas de instituto.

Ya que el lunes o el martes por la tarde son problemáticos, el miércoles no puedo yo más que por la mañana, el jueves a partir de las 18h (pero la facultad cierra hacia las 20h o 21h y vendría un poco justo) propongo como última opción el viernes 18, nada más salgáis del instituto (os dejo comer, jeje). Por favor, sed prácticos y si no os gusta el viernes porque es el último día de clase y queréis quedar con vuestros amigos, consolaros pensado que estoy en vuestra situación, es lo que hay :-)

Bueno, lo dicho en algún comentario, esta tarde os cuelgo cosillas sustanciales :-)

¡Que tengáis un excelente fin de semana!

martes, 1 de abril de 2008

La culpabilidad, vista desde Nietzsche.


Hola Chic@s, ¿cómo estáis? Ya me reencontré con mi teclado español, os puedo escribir tildes y todo. Ñññ !

Espero que os hayan ido estupendamente las vacaciones y que hayais recargado energías. Se acercan los exámenes, el final del curso... Supongo que vuestros profesores os lo recuerdan bastante como para que os dé la lata yo también con eso :-)

Nietzsche


A propósito del final del curso, hablaremos del nuestro en unos instantes. Pero, para empezar, os cuelgo un texto de Nietzsche que tiene que ver con lo que estamos viendo. En la entrada donde hablaba de Caché, la película de Haneke, opinaba Puff acerca de la manipulación. Podéis remitiros a los comentarios de la entrada, para situaros ;-) (26 de marzo) Dije que os colgaría un texto de Nietzsche, aquí lo
tenéis :

Error de la voluntad libre. -Hoy no tenemos ya compasión alguna con el concepto de «voluntad libre»: sabemos demasiado bien lo que es -la más desacreditada artimaña de teólogos que existe, destinada a hacer «responsable» a la humanidad en el sentido de lo teólogos, es decir, a hacerla dependiente de ellos... Voy exponer aquí tan sólo la psicología de toda atribución de responsabilidad. - En todo lugar en que se anda a la busca de responsabilidad suele ser el instinto de querer-castigar-y-juzgar el que anda en su busca. Se ha despojado de su inocencia al devenir cuando este o aquel otro modo de ser es atribuido a la voluntad, a las intenciones, a los actos de la responsabilidad: la doctrina de la voluntad ha sido inventada esencialmente con la finalidad de castigar, es decir, de querer-encontrar-culpables. Toda la vieja psicología de la voluntad, tiene su presupuesto en el hecho de que sus autores, los sacerdotes colocados en la cúspide de las viejas comunidades, querían otorgarse el derecho de imponer castigos: -querían otorgarle a Dios ese derecho... A los seres humanos se los imagino «libres» para que pudieran ser juzgados, castigados, - para que pudieran ser culpables: por consiguiente, se tuvo que pensar que toda acción era querida, y que el origen de toda acción estaba situado en la consciencia ( -con lo cual el más radical fraude in psychologicis quedó convertido en principio de la psicología misma...) Hoy que hemos ingresado en el movimiento opuesto a aquél, hoy que sobretodo nosotros los inmoralistas intentamos, con todas nuestras fuerzas, expulsar de nuevo del mundo el concepto de culpa y el concepto de castigo y depurar de ellos la psicología, la historia, la naturaleza, las instituciones y sanciones sociales, no hay a nuestros ojos adversarios más radicales que los teólogos, los cuales, con el concepto de «orden moral del mundo», continúan infectando la inocencia del devenir por medio del «castigo» y la «culpa». El cristianismo es una metafísica del verdugo...

Friedrich Nietzsche, Crepúsculo de los Ídolos



El asunto o problema de la quedada

Parece que hay bastantes problemas para quedar. Me gustaría "veros las caras", pasaros una película o trozos de películas y que comentáramos juntos. Me parece mejor que hacerlo todo a través del blog; vamos a ver si se puede :-)

Como el jueves y el viernes no le vienen muy bien a nadie, propongo el lunes 21 o martes 22 por la tarde, cuando queráis. A partir de las 15h el lunes, y de la 13h el martes. Tengo que pedir la sala, por eso os ruego me digais algo antes del jueves por la tarde para que pueda ir a reservarla el viernes. ¡ Gracias !

Cosas (más) serias... El "trabajo"

Sabéis que tengo que puntuaros al final de esta experiencia, que espero, os haya gustado, servido, etc. Yo estoy disfrutando, y espero de verdad que podamos quedar, para un trato de verdad, más "humano" :-)

Os pediré que me mandéis a mi correo (florelle.dhoest@gmail.com) para después del puente de mayo un pequeño escrito (tiene ocupar 2 a 3 folios), el 5 de mayo es la fecha tope.

Es un escrito más o menos libre en cuanto al estilo pero de contenido tenéis que ajustaros a lo siguiente :

Fórmula 1 (no tiene nada que ver con los cochecitos, jeje)

  • escogeréis una película, o Caché, o Te doy mis ojos y a través de ésta comentaréis los puntos que vienen a continuación;

  • la culpabilidad en la película, su estructura (quién se siente culpable, hacia quién, el papel de los otros)

  • la terapia como solución, ¿puede el análisis psicológico del sentimiento de culpa ser una forma de cura? ¿desaparece el sentimiento de culpabilidad con el psicoanálisis?

  • algo de teoría, mostrad que habéis entendido los textos de Freud y Nietzsche

Fórmula 2

Sois Nietzsche o Freud, salís del cine. Y comentáis, criticáis, opináis. ¿Cómo habéis entendido la película (Caché o Te doy mis ojos)? ¿Qué os sugiere (pensad siempre desde el pensador que hayáis escogido, con sus categorías, su vocabulario. No os preocupéis que este mes iremos comentando cosillas)?


Tendré en cuenta, para los valientes que escojan la película de Haneke, que es bastante más compleja que la de Te doy mis ojos. No os digo esto para desanimaros, al contrario. Me encanta la osadía. Se puede ser muy original, y en filosofía da mucho juego.


Podéis preguntarme lo que queráis si os surje alguna duda. Si no podemos verlas juntos, buscaré alguna página donde bajarse o ver la película por internet. Aun así, os recomiendo que asaltéis los videoclubs ;-) Para los que viven en Valencia, o tienen que ir alguna vez, hay un excelente videoclub en la Calle Serpis (Plaza Xúquer).